Carta de balance 2025
Carta de balance 2025 El año 2025 se va despacio, casi en silencio, como quien no quiere interrumpir lo aprendido. No ha sido un año sencillo, pero sí un año verdadero. Ha tenido días luminosos y otros ásperos; momentos de plenitud y otros de cansancio; certezas que se afianzaron y preguntas que siguen abiertas. He aprendido que no todo depende de la prisa, que hay tiempos que solo se entienden cuando se aceptan. He perdido cosas —ilusiones, seguridades, hábitos—, pero también he ganado mirada, paciencia y una forma más honesta de estar en el mundo. No todo salió como esperaba, y aun así, mucho salió como necesitaba. 2025 me enseñó a valorar lo pequeño: las conversaciones sinceras, los silencios compartidos, la constancia diaria, la fidelidad a uno mismo incluso cuando nadie mira. Me recordó que avanzar no siempre es correr, y que resistir también es una forma de vencer. Cierro este año con gratitud, incluso por lo difícil, porque también ahí hubo aprendizaje. Me llevo nom...